Nacido hace poco más de un año, el Club Varese de Mar del Plata combina deporte, identidad local y herencia inmigrante. La historia fue reconstruida por Larissa Ronzoni en Il Globo, a través de una entrevista con su fundador y presidente, Ignacio Amabile, impulsor de un proyecto que busca sostener “viva la huella inmigrante” desde la cancha.
De la playa a la cancha
La escena fundacional tiene un fuerte anclaje simbólico, como es la archi famosa Playa Varese. Allí, durante décadas, se entrelazaron historias de inmigrantes italianos que habían llegado a la ciudad atlántica tras cruzar el océano. Ese cruce de acentos y nostalgias encontró ahora una nueva forma de expresión en el fútbol.
“El nombre del club tiene para nosotros un significado muy especial –explica–. Por un lado es un homenaje a Lombardía y a la inmigración italiana; por otro, está directamente vinculado a Playa Varese, un lugar muy emblemático de Mar del Plata, que representa identidad y vida cotidiana. Ahí se cruzan nuestras raíces italianas con la identidad marplatense”.

El Club Varese fue fundado oficialmente el 2 de diciembre de 2024. Nació con la intención de articular pertenencia local y memoria familiar en un formato contemporáneo. En palabras de su presidente, la iniciativa es también una forma de reconocimiento a las generaciones anteriores.
“A nivel personal, mi vínculo con Italia viene de mi familia, que en realidad es molisana» (aclara Ignacio, cuyas raíces están en un pueblo llamado Castellino del Biferno, en la provincia de Campobasso).
“La historia de mi familia en la Argentina empieza en la posguerra cuando mi abuelo llegó después de la Segunda Guerra Mundial, tras haber combatido. Una vez terminado el conflicto, como tantos otros italianos decidió emigrar en busca de un futuro mejor. Acá formó su familia, conoció a mi bisabuela y comenzó una nueva vida”.
Desde esa memoria íntima se construye el sentido colectivo del club. “el club también es una manera de honrar esa historia: la del sacrificio de la inmigración, el trabajo y la reconstrucción. Es fútbol, pero también es memoria familiar. Obviamente nada de esto sería posible sin ellos y sin toda la colectividad italiana que nos acompaña”.

Un origen diferente
A diferencia de la mayoría de las instituciones deportivas, el Club Varese no comenzó con un plantel masculino. “En realidad el club surgió desde el fútbol femenino: al principio éramos exclusivamente un equipo de mujeres y nunca habíamos considerado la idea de armar un plantel masculino”.
El punto de partida fue casi casual. “Ese día, junto a Maxi, mi mejor amigo, entendimos que era el momento de arrancar y crear un espacio propio, con valores claros y una identidad bien definida, desde donde transmitir las convicciones en las que creemos. De ahí nace también nuestro lema: fútbol y tradición”.
Con el tiempo, se sumó el equipo masculino, aunque los primeros pasos no fueron sencillos. “Fue una experiencia dura porque desde lo deportivo, al comienzo nos fue muy mal: perdimos todos los partidos, cometimos muchísimos errores y cada rival que jugaba contra nosotros sabía que iba a ganar”, recuerda Amabile.
“Lejos de abandonar la idea –continúa–, seguimos trabajando, corrigiendo nuestras tácticas en la cancha y creciendo como grupo. Ese proceso fue clave para entender que un club se construye con constancia y no solamente con resultados”.
Mientras tanto, el plantel femenino acumulaba logros. “Mientras los chicos perdían todos los partidos, el grupo de mujeres ganaba siempre. Llegamos a una final con el equipo femenino, que después perdimos, pero estuvimos muy cerca y se formó un grupo muy unido”.
Representar a la colectividad
En 2025, el club dio un nuevo paso al conformar un equipo masculino de once para participar en la Coppa Italia. “La Coppa Italia –cuenta– es un campeonato que reúne a clubes que representan colectividades, no solo desde lo deportivo sino también desde lo cultural”.
La participación tiene un valor que excede el resultado. “Para nosotros participar en la Coppa Italia significa representar a la comunidad italo-argentina local y también a nuestra ciudad, llevando nuestros colores, nuestra historia y nuestros valores. En el torneo representamos no solo a Mar del Plata y a la provincia de Buenos Aires, sino también a Lombardía”.
Hoy, el Club Varese se define como algo más amplio que un equipo. “hoy es mucho más que un equipo de fútbol: es un proyecto social y deportivo que mezcla la tradición del fútbol argentino, la identidad marplatense ligada a la playa y la herencia de la emigración italiana en la Argentina. Representamos ese esfuerzo, ese sentido de pertenencia y esa comunidad, y creemos que el fútbol es una herramienta potentísima para unir culturas. Esto nos abrió muchísimos caminos: tuvimos contactos no solo con medios, sino también fuera de la ciudad e incluso fuera del país”.
Este artículo está basado en la entrevista realizada por Larissa Ronzoni y publicada en el medio Il Globo.